Los días sin Dios son indeciblemente dolorosos
I
Cuando la gente no sabe en qué consiste el sino
ni entiende la soberanía de Dios,
está forcejeando y tropezando
a través de la niebla
basándose en su propia voluntad
y el viaje es demasiado arduo
y causa mucha aflicción.
Por tanto, cuando las personas
se dan cuenta de que
Dios es soberano sobre el sino humano,
los inteligentes escogen conocer
y aceptar la soberanía de Dios
y decir adiós a los dolorosos días
de “intentar construir una buena vida
con sus propias manos”,
en lugar de seguir luchando contra el sino
y en lugar de seguir persiguiendo
a su propia manera
los supuestos objetivos de la vida.
II
Cuando una persona no tiene a Dios,
cuando no puede verlo,
cuando no puede conocer verdadera y claramente
la soberanía de Dios,
cada día carece de sentido, no tiene valor
y es indescriptiblemente doloroso.
Independientemente de dónde esté una persona
y de cuál sea su trabajo,
sus medios de subsistencia
y los objetivos que persigue
no le traen otra cosa que una aflicción infinita
y un dolor que es difícil de superar,
de forma que no puede soportar
echar la vista atrás hacia su pasado.
Solo aceptando la soberanía del Creador,
sometiéndose
a Sus instrumentaciones y arreglos
y buscando la obtención
de la verdadera vida humana,
puede una persona librarse gradualmente
de toda aflicción y dolor
y deshacerse poco a poco
de todo el vacío de la vida humana.
de La Palabra, Vol. II. Sobre conocer a Dios. Dios mismo, el único III
