Dios Todopoderoso se ha sentado en el glorioso trono
I
El Rey triunfante está sentado
sobre Su glorioso trono.
Ha llevado a cabo la redención
y ha dirigido a todo Su pueblo
para aparecer en gloria.
Sostiene todas las cosas en Sus manos;
con Su sabiduría y Su poder divinos,
ha edificado y afirmado a Sion.
Con Su majestad juzga al mundo pecaminoso;
ha juzgado a la miríada de naciones y pueblos,
ha juzgado a la tierra, a los mares
y a todas las cosas vivas en ellos,
así como a aquellos que están ebrios
con el vino de la promiscuidad.
Dios los juzgará indudablemente.
II
Sin lugar a duda, Dios se enojará con ellos
y en esto se revelará Su majestad;
Su juicio es instantáneo
y se emitirá sin demora.
El fuego de Su ira sin duda quemará
sus pecados atroces,
y vendrá sobre ellos la calamidad
en cualquier momento;
no tendrán escape alguno
ni lugar donde esconderse;
llorarán y rechinarán los dientes,
y traerán la destrucción sobre sí mismos.
Los amados hijos triunfantes de Dios,
sin duda, permanecerán en Sion,
para no abandonarla nunca.
La miríada de pueblos
escuchará Su voz atentamente,
prestarán cuidadosa atención a Sus acciones,
y el sonido de sus alabanzas no cesará jamás,
el sonido de sus alabanzas no cesará jamás.
de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Declaraciones de Cristo en el principio, Capítulo 3
