Toda la tierra se regocija y alaba a Dios
I
¡El único Dios verdadero
que reina sobre el universo
y sobre todas las cosas,
Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días!
¡Este es el testimonio del Espíritu Santo,
prueba irrefutable!
El Espíritu Santo está obrando
para dar testimonio en todas partes,
para que nadie tenga ninguna duda.
¡El Rey triunfante, Dios Todopoderoso!
¡Él ha prevalecido sobre el mundo,
ha prevalecido sobre el pecado
y ha logrado Su redención!
Él nos ha salvado, a este grupo
de personas corrompidas por Satanás,
y nos hizo completos para seguir Su voluntad.
¡Toda la tierra clama con júbilo!
¡Alaba al Rey triunfante, Dios Todopoderoso!
¡Por los siglos de los siglos!
Tú eres digno de honor y alabanza.
¡Autoridad y gloria sean
al gran Rey del universo!
II
Él blande el poder propio de un rey
sobre toda la tierra,
recupera esta tierra y persigue a Satanás
hasta el abismo sin fondo.
Él juzga al mundo y nadie puede escapar
de Sus manos. Él reina como Rey.
Nadie puede escapar de Sus manos.
Él reina como Rey.
¡Toda la tierra clama con júbilo!
¡Alaba al Rey triunfante, Dios Todopoderoso!
¡Por los siglos de los siglos!
Tú eres digno de honor y alabanza.
¡Autoridad y gloria sean
al gran Rey del universo!
¡Autoridad y gloria sean
al gran Rey del universo!
de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Declaraciones de Cristo en el principio, Capítulo 27
