Sed personas que aceptan la verdad
I
El regreso de Jesús es una gran salvación
para aquellos que son capaces de
aceptar la verdad,
pero para los que son incapaces de hacerlo
es una señal de condenación.
Debéis elegir vuestra propia senda
y no blasfemar contra el Espíritu Santo
ni rechazar la verdad.
No debéis ser personas ignorantes y arrogantes,
sino gente que se somete
a la guía del Espíritu Santo,
que tiene sed de la verdad y la busca;
solo así os beneficiaréis.
II
Os aconsejo que andéis con cuidado
por la senda de la creencia en Dios.
No os apresuréis a sacar conclusiones
de manera arbitraria;
más aún, no seáis despreocupados
y descuidados al creer en Dios.
Deberíais saber que, como mínimo,
los que creen en Dios
deben poseer un corazón humilde
y temeroso de Dios.
Los que han oído la verdad
pero la miran con desdén
son insensatos e ignorantes.
Los que han oído la verdad,
pero sacan conclusiones precipitadas
o la condenan a la ligera,
son personas arrogantes.
Nadie que crea en Jesús es apto
para maldecir o condenar a otros.
Todos deberíais ser personas
que poseen razón y que aceptan la verdad.
de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. En el momento en que contemples el cuerpo espiritual de Jesús, Dios ya habrá vuelto a crear el cielo y la tierra
