Dios juzga y perfecciona al hombre con Sus palabras en los últimos días


I
En los últimos días, Dios se ha hecho carne
principalmente con el fin de
pronunciar Sus palabras,
de explicar todo lo necesario
para la vida del hombre,
de señalar aquello
en lo que este debería entrar,
de mostrar al hombre los hechos de Dios,
así como Su sabiduría, Su omnipotencia
y lo maravilloso que es.
A través de las muchas formas
en las que Dios habla,
el hombre ve Su supremacía, Su magnitud
y, además, la humildad y lo escondido de Dios.
El hombre ve que Dios es supremo,
pero humilde y que está escondido,
y puede convertirse en el menor de todos.
II
Algunas de Sus palabras
se pronuncian directamente
desde la perspectiva del Espíritu,
otras directamente desde la del hombre,
y otras desde la perspectiva
de una tercera persona.
En esto puede verse que
la forma de la obra de Dios varía grandemente
y es por medio de las palabras
que Él permite que el hombre la vea.
La obra llevada a cabo por Dios
durante esta era
es, principalmente, la provisión
de las palabras de la vida para el hombre,
el desenmascaramiento de la esencia-naturaleza
y el carácter corrupto del hombre,
y la eliminación de las nociones religiosas,
del pensamiento feudal,
el pensamiento obsoleto
y el conocimiento y la cultura humanos.
Todas estas cuestiones deben purificarse
mediante el desenmascaramiento
por parte de las palabras de Dios.
En los últimos días, Él usa palabras,
no señales y maravillas,
para perfeccionar al hombre.
Usa Sus palabras para revelar, juzgar,
castigar y perfeccionar al hombre,
para que en Sus palabras este llegue a ver
la sabiduría y la belleza de Dios,
y a entender Su carácter,
y así, a través de las palabras de Dios,
el hombre vea Sus hechos.
Durante los últimos días,
Dios pretende principalmente cumplir
una etapa de la obra en la que
la Palabra aparece en la carne,
y esta es una parte del plan de gestión de Dios.

de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Conocer la obra de Dios hoy