La humildad de Dios es muy adorable
I
Dios se ha humillado hasta un nivel tal,
que lleva a cabo Su obra
en esta gente inmunda y corrupta
y perfecciona a este grupo de personas,
perfecciona a este grupo de personas.
Dios no solo se hizo carne
para vivir y comer entre las personas,
pastorearlas y proveerlas
de todo lo que estas necesiten.
Lo más importante es que Él realiza
Su poderosa obra de salvación y conquista
en estas personas insoportablemente corruptas.
Él vino al corazón del gran dragón rojo
para salvar a estas,
las más corruptas de las personas,
de forma que todas las personas
puedan ser cambiadas y hechas nuevas,
puedan ser cambiadas y hechas nuevas.
II
El inmenso sufrimiento que Dios soporta
no es solo el del Dios encarnado,
sino principalmente que el Espíritu de Dios
sufre una humillación extrema;
Él se humilla y oculta tanto
que se convierte en una persona corriente.
Dios se encarnó, y tomó la forma de carne
para que las personas vean
que Él tiene una vida
y necesidades de la humanidad normal.
Con esto basta para demostrar
que Dios se ha humillado en gran medida.
El Espíritu de Dios se materializa en la carne.
Su Espíritu es muy supremo y grande,
pero Él toma la forma
de un ser humano corriente,
de un ser humano insignificante,
para así hacer la obra de Su Espíritu.
III
En cuanto al calibre, la percepción,
la razón, la humanidad
y la vida de cada uno de vosotros,
sois realmente indignos de aceptar
esta clase de obra de Dios
y realmente indignos de que Él soporte
semejante sufrimiento por vuestra causa.
Dios es muy elevado.
Él es supremo hasta tal punto,
y las personas son despreciables
hasta semejante extremo.
Sin embargo, Él sigue obrando en ellas.
Él no solo se encarnó con el fin de proveer
para las personas, para hablarles,
sino que también vive con ellas.
Dios es tan humilde, tan adorable.
de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Sólo los que se enfocan en la práctica pueden ser perfeccionados
