Todos los que usan la Biblia para condenar a Dios son fariseos


I
Los fariseos judíos usaron la ley de Moisés
para condenar a Jesús.
No buscaron la compatibilidad con Jesús,
sino que se tomaron cada artículo de la ley
tan en serio que,
después de haberlo acusado
de no seguir la ley y de no ser el Mesías,
al final crucificaron al inocente Jesús.
¿Cuál era su sustancia?
¿No era que no buscaban el camino
de la compatibilidad con la verdad?
Solo prestaron atención a todas y cada una
de las palabras de las Escrituras,
mientras que no hicieron caso a Mis intenciones
ni a los pasos y métodos de Mi obra.
II
No eran personas que buscaran la verdad,
sino que se aferraban rígidamente
a las palabras;
no eran personas que creyeran en Dios,
sino que creían en la Biblia.
Eran los perros guardianes de la Biblia.
Con el fin de salvaguardar
los intereses de la Biblia,
de sostener la dignidad de la Biblia
y de proteger la reputación de la Biblia,
llegaron tan lejos que
crucificaron al misericordioso Jesús.
III
Lo hicieron solamente en aras
de defender la Biblia
y por el bien de mantener el estatus de
todas y cada una de las palabras de la Biblia
en los corazones de las personas.
Prefirieron renunciar a su futuro
y a la ofrenda por el pecado
para condenar a muerte a Jesús,
que no se conformaba
a las estipulaciones de las Escrituras.
¿No fueron todos lacayos de todas y cada una
de las palabras de las Escrituras?
¿Y qué pasa hoy con las personas?
Preferirían expulsar de este mundo a Cristo,
que ha venido a liberar la verdad,
para así poder entrar al cielo y recibir la gracia.
Preferirían negar por completo
la venida de la verdad
con el fin de salvaguardar
los intereses de la Biblia,
y preferirían volver a crucificar al Cristo
que ha regresado a la carne
con el fin de asegurar
la existencia eterna de la Biblia.
¿Cómo puede el hombre recibir Mi salvación
cuando su corazón es tan malévolo
y su naturaleza tan opuesta a Mí?

de La Palabra, Vol. I. La aparición y obra de Dios. Deberías buscar el camino de la compatibilidad con Cristo